FINALISTA Nº 1 GÉNERO NARRATIVO
SEUDÓNIMO: El Historiador
GRADO: 3 “C”
FECHA: 01/10/08
IE 7093 “REPUBLICA DE FRANCIA”
NO LO HAGAS SIN PENSAR
Érase en un tiempo no muy lejano, que en un sitio alejado de las personas, de los caseríos, las villas y de los pueblos vivía una familia de osos, llamados Panda. Los integrantes de esta familia eran: Diego, el panda más pequeño, su madre, Teresa, que siempre lo cuidaba y también estaba su padre, que era el que los protegía de los peligros que asechan en la naturaleza, especialmente de los depredadores; porque cazadores, cazadores, lo que se dice cazadores, no se conocían por el lugar.
Todos los días, Diego, que era aún muy pequeño, sólo se dedicaba a jugar aunque también acompañaba a su madre al río para conseguir algunos pescados, sus favoritos, que eran el alimento diario de la familia.
Lamentablemente de un tiempo a esta parte surgían rumores preocupantes. Los rumores de que los cazadores ya habían llegado a otros lugares muy cercanos a ellos y de que unos hombres extraños estaban destruyéndolo todo, y que ya todos los animales que vivían en ese bosque se habían dado la voz de alerta. Pero como aun no sucedía nada en el bosque de Diego, ellos continuaban con su vida cotidiana, sin preocuparse de los cambios y peligros que los acechaban.
Cierto día, Diego pensó que él también podía conseguir pescados, llevárselos a su madre, y que ella se sintiera orgullosa de él. Fue todo en uno, pensar y hacerlo. En ese preciso momento y sin pensarlo dos veces Diego se encamino al río. Al ver el río, se dio cuenta de que las corrientes de agua eran muy fuertes y que podía ser arrastrado por ellas, pero también pensó en su madre y se armó de valor y decidió conseguir los más deliciosos peces para su mamá. En ese mismo momento, en casa, la madre de Diego se percató de que este había desaparecido, e inmediatamente fue en busca de su hijo.
Diego ya había entrado al río e inmediatamente el rió lo arrastró violentamente, golpeándose con las rocas. El golpe fue tan fuerte que Diego perdió el conocimiento y estaba siendo arrastrado por el río; en ese mismo instante llegó su madre y sin importarle nada la corriente o el caudal del río se lanzo hacia él. A duras penas con el hocico pudo sostener a nuestro pequeño Panda y lanzarlo hacia el suelo. La madre de Diego también estaba herida y maltrecha pero tratando de que Diego recupere la conciencia ella no se percataba de sus heridas. Al despertar Diego vio que ya estaba en su hogar y eso era lo que más importaba. Después de eso, su padre le habló seriamente y le dijo que ya no lo vuelva hacer, que por actuar precipitadamente y sin pensar había preocupado mucho a su madre y a él.
Al pasar una semana de lo sucedido, ya había quedado todo olvidado. Pero los problemas recién empezaban. Los rumores de la cercanía de los cazadores eran cada vez más fuertes. Ya la mayoría de los animales no salían mucho o si lo hacían no se alejaban demasiado. Ahora a lo lejos se oían disparos con algo de frecuencia. La familia de los Panda también ya había sido alertada.
Pero en este bosque había alguien que no creía que las cosas cambiarían, que no temía al peligro pues no lo conocía de cerca: el padre de Diego. Él estaba muy seguro de que no pasaría nada y le dijo a su hijo, el Panda, de que no se preocupara por los cazadores, muy confiado de que no pasaría nada y en un momento estaba pasando porque de pronto vieron a unos cazadores rondando por el lugar. Diego del susto gritaba desesperado por que le habían dicho que ellos (los cazadores) solo traerían muerte y destrucción.
El padre de Diego se dio cuenta de su error, que tonto había sido al no ver el peligro y ahora era demasiado tarde. Era él, el que no había pensado. Todos le habían dicho que su mundo estaba cambiando y él no lo había querido ver. Ahora era demasiado tarde y sólo quedaba actuar. El grito de su hijo Diego lo despertó y salió a defenderlo, porque los cazadores ya lo habían visto, él se paró en dos patas y rugió ferozmente como nunca lo había hecho pero uno de los cazadores, del susto, soltó un disparo, impactándole en el pecho del papa Panda. Este cayó al suelo y en ese momento los cazadores lo capturaron; a la mamá de Diego le dispararon un tranquilizante y la hicieron dormir. Diego no lo podía creer y corrió y corrió lo mas que pudo derramando lágrimas de impotencia. Sabía que nunca más volvería a ver a sus padres. Los cazadores, los cazadores se fueron llevando a los padres de Diego.
La vida de Diego ya nunca más fue igual. Ahora piensa en las palabras de su padre “no actúes sin pensar” y es el primero en tomar precauciones y organizar a los demás animales para que los cazadores o lo que el futuro traiga al bosque no los tome desprevenidos.
1 comentarios:
estas usando un genero llamado fabulas en la que su principal caracteristica es usar animales como personajes y siempre tienen una moraleja, aunque la moraleja no quedo muy bien definida, creo que el personaje que debi haber recibido la moraleja debio haber sido el padre panda y no el hijo, de todas maneras tu cuento es muy bueno, continua escribiendo que no lo haces nada mal...
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